Vuelve

La noche la acompañaba. Era la única presente, a pesar de haber tanta gente a su alrededor. Era la noche la única que parecía escuchar el dolor en su corazón. Era la estrella en el cielo la única que mantenía la esperanza de hacerla volver a respirar, de hacerla reír nuevamente, de hacerla amar, de hacerla vivir. 

Algo dentro suyo se rompió, y no tenía idea de hace cuánto llevaba así. Los últimos meses parecían felices, tenía todo lo que podría querer, una casa, un sueño, un camino, amigos, gente con quien hablar. Y aun así, se sentía vacía. Vacía de emociones. Reía pero no le dolían las mejillas después. Lloraba pero no sentía el agotamiento de su estómago. Vivía pero no sentía el amor llenar su corazón. Estaba vacía. Vacía como una botella flotando en el agua. Su pasión por el arte ya no llenaba su alma. Los libros solo se convertían en conocimiento sin aplicación. Comer solo la mantenía con vida. 

¿Qué hacer pues cuando nada te hace sentir humano? Se pasaba pensando qué podría hacer. Mantener su mente distraída con series, películas, canciones. Eso solo la alejaba del mundo un momento, pero al siguiente regresaba a la realidad. Lo tenía todo, y aun así no tenía nada. 

Pensaba, pensaba, ¿desde cuándo se sentía así? ¿Desde cuándo se volvió infeliz? ¿Desde cuándo dejó de sentir? ¿Desde cuándo dejó de ser ella? Esa chica que se emocionaba con ver los retoños abrirse, o danzaba al compás de las gotas de lluvia. Esa chica que buscaba los rayos de sol y la música del viento. Esa chica que sonreía con cada palabra. ¿Desde cuándo dejó de ser ella? Hizo memoria, a ese momento en dónde todo su mundo se derrumbó.  Fue cuando el chico que quería le destrozó el corazón centímetro a centímetro. Fue cuando al llegar a un nuevo lugar se sintió vulnerable y sola. Fue cuando traicionó a su mejor amiga y la destruyó. Fue cuando le puso fin al amor de su vida. ¿Cuándo pasó?


Trata de volver, ser ella misma, vivir, amar, sonreír. Pero no sabe cómo, no sabe cuándo, no sabe dónde, ni por qué. Trata de levantarse y solo logra caer de nuevo. Algo la mantiene en el suelo, sin dejarla avanzar. Quiere volver, tener un nuevo comienzo, arreglar las cosas. Quiere volver, sentirse amada nuevamente, aprovechar cada oportunidad.

Suspiros

Dicen que los suspiros es el aire que te sobra por alguien que te falta. Y a lo largo de mi corta vida he aprendido que no sólo es eso; son problemas acumulados, son amigos olvidados, son amores extrañados, es tristeza del corazón. Siempre he tenido en mi mente la pregunta que nadie ha podido responder: ¿qué es el amor? ¿Cómo sabes cuando amas a alguien? La respuesta es tan subjetiva como la persona a la que le preguntes, puede ser simple, alegre, dolorosa, pero ninguna igual. Una vez lo sentí, sentí el amor de verdad, el puro que nadie puede olvidar: el primero. Ha pasado poco tiempo desde que lo sentí y a veces dudo si alguna vez lo volveré a sentir. Y es que aunque vuelva a estar con la misma persona que me hizo sentir la deliciosa ilusión del primer amor, ya no es igual. Ya no siento esa fugaz felicidad al ver un mensaje suyo, ni me la paso pensando una y otra vez en él, ya no imagino un futuro a su lado. Por supuesto, adoro cada momento que paso con él, no quiero separarme de sus brazos, quisiera tenerlo conmigo siempre, pero eso no es posible. Nuestros caminos ya han comenzado a separarnos, primero nos crean una distancia física, y poco a poco empieza a crearse la emocional. Quisiera luchar y seguir juntos aun estando a miles de kilómetros. Pero sé que mi vida dentro de poco va a cambiar y quiero estar abierta a ese cambio, abrir mi mente y mi corazón, quiero experimentar, quiero amar, quiero salir y vivir mi vida, quiero reírme, quiero bailar, quiero ser feliz una vez más. Y no creo poder cumplir mi objetivo si sigo ocupando mi mente en la ilusión de que un día llegará y viviremos felices por siempre. Ya no nos vamos a ver, ya no podré abrazarlo cada vez que me sienta triste, ni besarlo cada vez que diga algo lindo, ya no pasaremos tiempo juntos, viendo películas, comiendo algo, ya no podré prepararle postres, ni darle masajes, ya no podremos ver las estrellas, ni caminar por la playa. Sólo nos es posible hablar, y sólo lo hacemos por mensajes. Pronto nuestras pláticas se volverán distantes y monótonas, y nos aburriremos el uno del otro. Encontraremos a alguien que llene ese vacío que dejamos en el otro, pero no podremos dejarlos entrar porque aún estamos anclados. Nos veremos limitados, ¿y a cambio de qué? Tener a alguien con quien hablar cuando no hay nadie más. 

Destierro de lo Mundano

Un suspiro, un golpe en el corazón. Cómo duele ver al mundo desgarrar la originalidad de alguien. Ver cómo poco a poco la sociedad va despojando de su esencia a un ser maravilloso. Cómo la presión le hace ceder y volverse igual a los demás. ¿Por qué? ¿Por qué no puede ver que esa libertad es la razón por la que es increíble? Es la razón por la cual es tan fuerte, tan excéntrica, tan admirable. ¿Por qué dejarse encarcelar por quien no ve la pureza de su alma? Dejarse limitar, dejarse cambiar, dejarse morir lentamente.