Ponte derecha. Mira a los ojos. No digas palabrotas. No eructes. No tires pedos. No uses maquillaje. Arréglate. Termina rápido la carrera. Encuentra un trabajo. Manténte. Independízate de tus padres. Piensa lo que digas. No digas cosas que lastimen. Cuida tus palabras. Búscame. Piensa como yo. Acepta lo que te digo. Hazme caso. Escúchame. Pregúntame por cada decisión que tomes. Considérame para cada cosa que hagas. Piensa en mí. Hazme feliz. Consigue lo que necesito. No me dejes ir. No te rindas. Sé mi soporte. Sé fuerte por mi. Dime lo que piensas. Dime lo que sientes. No sientas tanto. No exageres tus sentimientos. No dramatices. Sé humilde. No presumas lo que tienes. No hagas sentir menos por lo que posees. Deshazte de tus ventajas. Entiéndeme. Déjame entrar en tu vida. Aléjate de mis decisiones. Permite que conozca a tu familia. Conoce a la mía. Fuerza las cosas para que funcione. Dame espacio. Dame tiempo. No te alejes. No me alejes. Quiéreme como yo quiero. Acepta como te quiero.
¿Por qué? ¿Por qué tengo que ser yo quien adapte? ¿Por qué tengo que convertirme en algo que quieres? ¿Por qué tengo que cambiar para ti? ¿Por qué no puedo ser yo? ¿Para que me ames? ¿Para que seamos felices? ¿Cómo puedo ser feliz sin ser yo? ¿Por qué tengo que hacer todo lo que tu quieres y tu no? ¿Por qué tengo que cuidar mis palabras, acciones y sentimientos cuando tu te expresas sin importar cuánto daño hagas?
Quizás soy yo quien se equivoca después de todo. Quizás es cierto y soy quien se aferra a ti por miedo o por necesidad. Miedo a estar sola, necesidad de reafirmación. Necesidad de sentir que soy algo para alguien, de querer llenar esa expectativa.